Uniforme Voluntarios de Madrid


Uniforme Voluntarios de Madrid

Fusilero de línea

Casaca de la uniformidad

Hecha de paño blanco, con las solapas y los puños de color rojo. Asimismo son de color rojo los vivos (el hilo de color que bordea el cuello y las hombreras).

En el cuello lleva las flores de lys, tal como el coronel Ordovás dibujó las uniformidades en 1807. El cuello cerrado de la casaca impide distinguir la camisa que se viste debajo y el corbatín negro anudado al cuello que la cierra.

Los botones son dorados, con la leyenda “1º VOLUN. DE MADRID”.

Como detalle final, es preciso indicar que las casacas de los oficiales tienen el mismo aspecto vistas frontalmente.

El mismo soldado, vestido de paseo

La casaca abierta permite ver el chaleco vestido debajo, y el corbatín negro anudado al cuello. Como puede verse el chaleco es del mismo paño blanco con todos sus vivos de color rojo. Los botones son dorados y lisos.

En esta foto puede verse además la hechura de los calzones. Los calzones sólo llegaban hasta debajo de la rodilla, no hasta el tobillo, de ahí la necesidad de vestir una polaina. Los botones del calzón son de madera, lisos. Para ajustar el calzón a la pantorrilla, estos llevan en la parte baja una hebilla plateada.

Cubre la pantorrilla unas medias (no calcetines) de color blanco. El calzado es negro, de cuero.

Esta foto permite ver también el detalle interesante del gorro de cuartel. La manga (aquí recogida sobre un lateral, como era costumbre) es de color blanco, con vuelta del mismo color rojo que la divisa regimental, fileteado de un galón amarillo, con una borla del mismo color. Al frente lleva bordado el monograma del regimiento, que dice “R.I.Vs.M”, bajo una Corona Real. El gorro de cuartel de los oficiales es idéntico, salvo que el galón y la borla no son amarillos sino dorados.

Primer plano de la polaina

Hecha de paño negro basto, estaba entallada para ajustarse a la forma de la pantorrilla. Se abrochaba mediante botones dorados, lisos, y se ajustaba mediante dos cintas negras con hebilla plateada.

El calzado de cuero, relativamente caro en la época, quedaba así protegido en su mayor parte por la tela de las polainas. Igualmente esta tela protege la rodilla de suciedad al poner rodilla en tierra.

Nuestro fusilero, vestido de gala

En la foto lleva puesto el correaje completo, compuesto de dos correas de cuero teñido de blanco, que se cruzaban en el pecho y se pasaban por debajo de las hombreras.

En la mano lleva el sombrero bicornio de ordenanza con la pluma rojo que distinguía a la infantería de línea.

El fusilero, listo para salir de campaña con todo su equipo

El bicornio se llevaba, por parte de la tropa, tal como se muestra, enseñando la parte frontal, en la que llevaba la escarapela roja (que era considerada entonces como un distintivo de nacionalidad, y pro tanto, característico del ejército español) sujeta por la presilla de hilo dorado que se abrocha al bicornio por un botón regimental, idéntico a los de la casaca. El plumero rojo, como se ha dicho, era distintivo de la infantería de línea.

Aparte del fusil, este soldado carga con una mochila de estilo francés y lleva al costado una bolsa de lienzo auxiliar de color gris claro.

Con el mismo equipo, visto por detrás

Como puede apreciarse, el bicornio es casi semicircular excepto por los dos pequeños picos a cada lado. El bicornio de los oficiales es exactamente igual, aunque no era nada extraño que los oficiales pusieron adornos de fantasía, como las dos borlas doradas que ha dibujado Dionisio Álvarez Cueto.

En esta foto puede verse la mochila y el equipo que porta: una manta en la parte superior, un plato sujeto por las cintas de la propia mochila, y un cuartillo para beber.

Bajo la mochila pueden verse los útiles sujetos por las correas del uniforme. A la derecha, la cartuchera, hecha de cuero negro, con una chapa dorada en la tapa con las armas reales abreviadas (esto es, con las solas armas de Castilla y de León timbradas por la Corona Real). A la izquierda, la bayoneta del mosquete, en un tahalí de cuero.

En esta foto puede verse además la escasa longitud de los faldones de la casaca, y las vueltas blancas ribeteadas en rojo. Las casacas de los oficiales se distinguían por llevar los faldones más largos.

Detalle de la bolsa de costado, que se cierra mediante un botón de madera, liso. También se puede ver la cartera vertical del puño, cerrada por cuatro botones.

Detalle de la mochila, de estilo francés, cuadrada y de lados rígidos. Por ello era más pesada y molesta de llevar que el modelo español.

Un último elemento de la uniformidad, imprescindible en invierno: el capote

Está hecho de tela de color gris ratón, con grandes botones de madera, negros, para cerrar las solapas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s